"De vez en cuando te daré una leve historia, un aria melódica y cantabile para romper este cuarteto de cuerda mío, una parte figurativa para abrir un claro en mi selva nutricia." . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . [Agua viva, de Clarice Lispector]


5 nov. 2015

119. Inclemencias




[Neve a Venezia, de Rosso Bruno -1951-]

Los poetas me recitan por dentro. Atesoro sus idas y venidas como perlas de una antigua joya de familia. Acarreo con las rimas que me asolan bajo este frío. Sin parientes, sin la excusa de tus vuelos acrobáticos, mi padre y yo confinamos viejos recuerdos en frascos de nombre incierto. Salute, pena, dimenticanza. Y condimentamos el silencio a costa de permanecer en esta casa de sombras perpetuas. Los poetas no te pueden, es cierto, sus libros tampoco. Por eso creo que me vuelven loca ex profeso, instalados obstinadamente en el error de tanto verso sin lengua.... El agua nieve se ha llevado los colores y los trinos de nuestras risas contagiosas. Sólo una ciega negrura se espesa tras los cristales. Mientras, los poetas siguen igual, afanados por devolvernos lo que jamás debimos empeñarnos en amar. Mi padre se durmió ya. Aguardan las huellas de mi paseo…


Entre los pliegos de cartas algunos poemas caídos del frasco de la memoria.  Intrusos que perfuman la caja de latón con escenas que nunca fueron pero que, puestos a renglón seguido de miles de sueños imposibles, describen en perfecta caligrafía la secuencia estratigráfica de una estirpe.
Penzo saboreó los laureles de una gloria incierta.




8 comentarios:

  1. Los poetas son los únicos que luchan contra el gris.

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    1. Entonces tú eres uno de ellos. :-)
      Gracias por tu paso.

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  2. gracias por tu aporte en recomenzar
    gracias por darnos para leer un blog tan ESPECIAL

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    1. Gracias a ti por llegar hasta aquí y dejar tu aliento.

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  3. Tenía un comentario diciendo algo como que este texto era como un sueño alumbrado por luz de gas, que olía a la sombra fresca de una bodega y a desván que guarda el secreto de la bombilla eterna. Te decía que tú habías dicho que los ojos son unos farsantes, aunque ya no sé si todo esto te lo había dicho con estas palabras, si era exactamente así o de otra forma. Te decía algo sobre las historias y su supervivencia al tiempo. Que estaba relacionado con que nuestros ojos sean embusteros. Que al ser leídas las historias y manipuladas por esos tahúres, las deformamos, sí, pero las hacemos inmortales.
    Pero ha debido haber algún error al publicarlo y se ha perdido en su forma original.

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    1. Pues, sinceramente, no me quejo de cómo quedó tu comentario publicado, aunque sea el segundón. Tus palabras también parecen alumbradas con una luz mortecina, de la que convoca los recuerdos y los hace bailar ante los ojos cansados ya de tanto mirar sin ver a ciencia cierta. Las historias se repiten, se van haciendo de nuevo a cada golpe de voz.

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